Un Hombre llamado Eucario.
De. Orlando Cadavid Correa
Leyenda viva de la radio colombiana, Eucario Bermúdez Ramírez está próximo a cumplir 56 años moliendo periodismo radial, en Miami, en el sur de la Florida. Como el talento no se jubila, los celebra diariamente como más le gusta: frente al micrófono, interactuando con la gente y aportando algo a la comunidad latina que ha echado raíces, como él, en la capital del sol.
Nacido por un desvío de la cigüeña en Timbío, Cauca, el 27 de noviembre de 1934, este manizaleño por adopción disfruta del calor hogareño con su esposa paisa Luz Helena Arizmendi, sus tres hijos, tres nietos y otro en camino.
Se inició muy joven en la Escuela Apostólica de Santa Rosa de Cabal cuando de seminarista los curas descubrieron que tenía una garganta sonora, afinada como un instrumento musical, y lo ponían a leer los libros en el púlpito del refectorio mientras los demás pichones de curas daban buena cuenta de las viandas.
Tras desertar del seminario y desentenderse del Padre Astete, se marchó para Manizales, donde lo esperaba su Cabo Cañaveral: la famosa Transmisora Caldas, de Ignacio Escobar Uribe.
Antes trabajó con el coronel y después general Gustavo Sierra Ochoa, gobernador militar de Caldas, en el manejo de las comunicaciones oficiales.
Cuando su mentor se trasladó a Antioquia, como gobernador, Eucario tuvo serios problemas con el coronel Daniel Cuervo Araoz, el nuevo mandatario del vecindario cafetero, a quien apodaban en Manizales «El Cuervo Atroz», por lo sanguinario.
Fue tan cruel con el ex seminarista que ordenó su «deportación» a Bogotá, donde permaneció hasta la caída de la dictadura.
De nuevo en la ciudad de Aquilino y Silvio Villegas, Gilberto Alzate y Fernando Londoño, se convirtió en el hombre orquesta de la emisora de sus afectos, desde la que promovió la elección por voto popular de Luz Marina Zuluaga como representante de Caldas en el Concurso de Cartagena, desafiando a quienes solían hacer este tipo de escogimientos por decreto o a dedo. La cruzada ‘eucariana’ se convirtió después en hazaña cuando la bella manizaleña se trajo de Long Beach, Estados Unidos, el único título de Miss Universo que ha logrado Colombia.
Al haber trascendido nacionalmente su trabajo en Manizales, recibió la invitación del presidente de Caracol, don Fernando Londoño Henao, para trasladarse a Bogotá. Confiesa que fue muy difícil desprenderse de la ciudad, su gente y sus amigos. Empezó como locutor de Última Hora y director de Emisoras Nuevo Mundo y al fallecimiento lamentable del recordado Julián Ospina Mercado asumió la dirección general de Caracol.
El mismo don Fernando, dado el éxito de «Tierra Colombiana», en la radio, le propuso hacer en televisión el primer programa folclórico de la patria. Le tocó, de paso, el inicio de Caracol TV como programadora para la que hizo, además, Gran Sábado Gran, con el chileno Alejandro Michel Talento y más adelante el noticiero TV-hoy y las transmisiones del Reinado Nacional de Belleza, desde Cartagena, donde ofició varios años como maestro de ceremonias, incluido el comienzo de la Televisión a color desde el Corralito de piedra. Otros momentos estelares: La transmisión de la llegada del hombre a la luna, en la que alternó con Julio Nieto y José de Recasens, desde la Nasa, y el trágico septiembre negro en las olimpiadas de Munich, Alemania.
A la pregunta sobre la razón de haber abandonado el país y establecerse en Miami, Florida, precisa el maestro Bermúdez: «Tantos años en la televisión me hacen suponer que merezco ser programador. Reúno todos mis recursos económicos; los uno a mis pretensiones de éxito; participo en la licitación y no me adjudican absolutamente nada. Y me hice esta reflexión: si no merezco estar en la televisión de mi país, no merezco seguir en mi patria. Y me marcho. (Y eso que era el locutor oficial del noticiero TV-hoy)».La apostilla: El día que Eucario decida volver a su Manizales del alma y entone la bambuquera ‘Canción del regreso’, tras una dilatada ausencia de 14 años, se encontrará con una ciudad tan transformada que no sabrá dónde quedaron, qué se hicieron, a dónde fueron a parar las nostalgias, y cómo, de qué manera, por qué ruta, se llega de nuevo a ellas.
